Pan y Circo


Cierro la boca, no entran moscas.
Que si se para el tiempo, avísame.
Que todo sigue viento en popa:
tan solo pan y circo.
Nado y guardo bien la ropa.
Arena en los bolsillos.
No consigo ver las olas.
Que bien cantan los grillos.

Ya no queda monte, solo bandoleros.
Yo soy el primero.
Entre tanto yo lo empiezo como ayer.
Hago lo que puedo, menos esperarte.
Me pongo un sombrero.
Entre tanto yo lo empiezo como ayer.

Y con tiempo en qué pensar
pienso en algo que vender.

Me escondo como el polvo a solas.
Entiendo si me explicas al revés
que todo sigue aunque me estorbas.
Tan solo pan y circo.
Caramelos como a solas.
Doy tumbos por pasillos.
Mira, parece sencillo.
Me quedo con los grillos.

Ya no queda monte, solo bandoleros...
Mi habitación


Hay rincones
donde sólo escondo flores secas
y montañas de alquitrán.
Además, tengo esquinas
donde apoyo mis tristes mentiras.
El tiempo lo olvidará.

Hay murallas
donde antes sólo había estrellas
y docenas de miradas.
Tengo penas;
se me pasan si veo a mi morena.
Hablo más de lo normal.

Me mira ese cuadro en la pared.
Me mira, me señala desde ayer.
Me siento en el suelo,
me apunta con el dedo.
Me mira el señor de la pared.

Ando a ciegas
donde sólo hay luz y luna llena.
Cambio personalidad.
Además, tengo prisa;
llego tarde siempre a la cita.
Pienso que no vas a estar.

Hay personas
a millones pero faltan soles
y colores que pintar.
No me excita
y me pongo triste no miras.
Gasto tanto que no hay más.

Me mira...

Triste figura


Parecen molinos de viento,
son sólo monstruos que quieren salir.
Invento que no estoy molesto.
Apenas me siento, me quieres hundir.
Voy a ver si lo dejo limpio.
Me ha dicho Julieta que viene a cenar.
Sólo me hace falta un grito
para despertar

Quiero saber donde estallar.
Tengo maletas con mil letras,
sin querer pierdo la cuenta.
Puedes venir, ponte un disfraz.
Gasto pereza si me dejan.
Por placer duermo en cunetas.

Hay cartas que llegan manchadas.
Relojes de arena te voy a enseñar
y playas con piedras marcadas.
He roto la foto que te quiero dar
Perdona si traigo fracaso.
Acabo de estar y no puede comprar.
Lo tengo todo planeado
para despertar.

Quiero saber donde estallar...
Como agua de mayo


Mira la veleta encima del tejado.
No para quieta. Creo que esta vez
hasta las nubes están de mi lado.
Me voy a esconder.

Es fácil morderse las uñas
mirando hacia el techo.
Es fácil perderse en tu cama,
no me da la gana dormir en el suelo.
Y la ventanas
están cerradas no las puedo abrir,
que no las puedo abrir.
Pintan espadas.
Sobran colores, es la luz de abril.

Que fácil mirarse a un espejo,
peinar la montañas.
Es fácil quedarse en tu lecho.
Pierdo lo que tengo, menos las palabras.
No quiero, no quiero, no puedo.

Primavera
con docenas de amapolas no me llega.
La perrera llena está.
Hoy escupo, como agua de mayo
un pozo no me llega.
Lo primero es empezar
a limpiar con sal.
Planto en macetas lo que tú me das.

Y las mañanas
son tan heladas cuando estoy sin ti
que no me quiero ir.
Parece rara.
Faltan sabores. Voy a construir
un nido de cuervos
con ojos de gente cansada.
Y ríos con puentes sin sombra.
Pierdo lo que tengo, hay cosas de sobra.
No quiero, no quiero, no puedo.

Primavera...

Distinto


Hoy me he despertado
en un lugar distinto al que me acosté.
Hoy todo ha cambiado
y lo que ahora tengo: el recuerdo de ayer.
Se me habrá olvidado
o tal vez sea un mal sueño de los que hacen pensar.
¿Cuántas vueltas he dado?
Yo ya ni recuerdo lo que pude hacer mal.
Otra vez pregúntame:
si tengo ganas de seguir luchando.
Por una ranura escupo
lo que estoy tragando.

Recuerdo los buenos tiempos
en que tu mirada estaba cerca de mi.
Añoro las grandes noches
que cantábamos hasta el amanecer.
Nos sobraban carcajadas
que soltábamos sentados juntos tú y yo.
Ahora me encuentro cansado.
No hay motivos firmes por los que luchar.
Otra vez pregúntame:
si ha vuelto el día, si hay otra razón.
Un millón quinientos golpes.
Al carajo, se acabó.

Me estás pidiendo que te quiera,
pero no pienso en nada más
que en abandonar de una vez por todas,
volver a la triste realidad.
Tal vez, un día fue distinto,
pero, no hay duda, se acabó.
Mientras espero aquí sentado,
tráeme un whisky, por favor.

Me estás pidiendo que te quiera...
Me agarro a un clavo ardiendo


Tan solo debajo de un paraguas,
vestido de negro esperando otra luz,
cansado de gente que me engaña.

Prefiero mirar a las arañas,
subo por un muro confío en la luz
que entra a través de tu ventana.
Ya no me queman ni las brasas
con todo este lodo respiro mejor,
hay cosas que el viento nunca apaga.

Hoy no me fían las estrellas.
Tengo mil deudas pasajeras
que tiro esperando a que vuelvas

Caigo dormido en un rincón,
encuentro el Norte en tu calor,
por fin tengo miedo.
Y me entretengo porque
pierdo la cuenta entre tus piernas
y debo seguir así.

Tan solo debajo de un paraguas
voy dando pasitos para llegar al fin,
la lluvia no encogerá mis ganas.
Ya no me dejan nunca a solas,
aún es temprano no me pienso morir
al menos las próximas dos horas.

Por fin me fían las estrellas.
Tengo mil dudas entre rejas
que miro esperando a que vuelvas.

Tan solo debajo de un paraguas,...

Mi vida en rosa


De pequeñito yo soñé
en el amor como algo que...
Y todo era mentira.
Lo que me enseñaron mis papás
cuentos de hadas poco más
no era lo que quería.
Me demostraste la verdad.
Lo que me das me gusta más.

Pienso todo el día en acariciar
tu dulce cuerpo hasta llegar
al reino que ya conocemos.
Despertaste en mí todo el calor
de aquello que se llama amor.
Quiero comer toda tu vida.
Contigo todo es muy casual,
aventurero sin igual.

Adiós a la satisfacción.
Mi vida en rosa ya cambió,
me gusta cualquier color.
Lo que me enseñaron mis papás
cuentos de hadas poco más
no era lo que quería.
Me demostraste la verdad.
Lo que me das me gusta más.
Entre lazos


Ocupado de estar preocupado me lanzo al vacío.
Si repito me encuentro marcado por la soledad.
Ya era hora, no quedan problema, me vuelvo a mi mundo.
Pierdo tiempo vendiéndote humo porque
llevo atado a la espalda ese nudo que no puedes ver.

Ahora solo
me cuido y me río de todas las veces
que me quisiste echar.
No me quedan nudillos de tanto golpear
a las puertas de esta prisión.
Y naufrago en castillos de hadas malvadas.
Pierdo sangre al amanecer.
No me quedan nudillos de tanto golpear,
te regalo mi corazón, mi corazón.

En el campo ya no hay más que claros, es fácil mirarte
entre lazos tengo tus regalos, me vas a dejar.
Yo no quiero más paz que tu cuerpo, allí estoy tranquilo
y me dejo llevar donde quieras volar.
Tengo atado a la espalda ese nudo
que me va a matar.

Ahora solo,
he perdido un silbido y recuerdo las veces
que me quisiste amar.
Hoy me dejan caminos, podré despegar
de las tierras de la razón.
He quedado vendido por falta de escamas.
Bebo sangre al anochecer.
Hoy me dejan caminos, podré despegar.
Te regalo mi corazón, mi corazón...

Ahora solo
me cuido y me río de todas las veces...

Valiente


Hay algo que ofrecer
tampoco hay nada que ganar.
Creo que puede ser.
No lo voy a pensar.
Hay una gota de tinta en el suelo.
Hay una estrella perdida en el cielo.

He vuelto a enloquecer,
apenas puedo respirar.
Te voy a convencer,
no lo voy a pensar.
Un santo extraño, un color verdadero.
Hay flores muertas de invernadero.

Prendo una hoguera en mi cabeza.
Un gato araña mis entrañas.
Me sobra paciencia, me queda valor.
Tengo de todo menos consciencia.
Ocurren cosas extrañas.
Me queda paciencia, me sobra el valor.

Empiezo a comprender,
las ganas hacen lo demás.
Me pongo frente a un tren.
No me pienso apartar.
Hay un principio, un final, tú primero.
Un perro flaco con pulgas, sin dueño.

Un ciego lo vio ayer,
a todos se lo fue a contar.
No hay nadie en este andén
y eso qué importa cuando
hay una noche tan negra, hay un sueño.
Estoy despierto, es otoño en invierno.

Prendo...
De espina en espina


De espina en espina estás.
Se hace tarde en la calle y tu eres la flor.
He hecho techo en el pecho a ras
de esos besos que pintas con tu color.
Tengo una cuna en la luna.
Me quedo con las ranas
en el charco más grande de la ciudad.
Corre el viento y podré escapar
dando saltos tan largos hasta llegar
a esa cuna en la luna
a mi cuna en la luna.
Me he hecho una cuna en la luna, sí
una cuna en la luna.

Me he quedado aquí sentado
esperando a que me abras la puerta.
Me he parado en el rellano,
tirado en tu escalera.
Me he quedado aquí sentado
esperando a que me abras la puerta.
Me he parado en el rellano,
perdido en el mismo planeta,
perdido en el mismo planeta.

Ya no atiendo a razones,
las vendí en un mercado. Pierdo el control.
Resucito en un templo
que está lleno de nubes, suben sin dolor
a esa cuna en la luna,
a mi cuna en la luna.
Me he comprado un museo
para ponerte en el centro de una pared.
Que difícil es entender
todo el tiempo perdido para volver
a esa cuna en la luna,
a mi cuna en la luna.
Me he hecho una cuna en la luna, sí
una cuna en la luna.

El cuento de la lechera


Ayer soñé
que era un pájaro y podía volar.
A mis amigos se lo quise decir,
aunque ninguno me ha querido escuchar.
Pero te voy a contar
por el hueco que yo pienso salir
porque esta vez no soy el que va a perder,
porque estoy harto y hoy me toca sentir.

Te voy a cantar
porque cala hasta los huesos la verdad.
Me voy a callar,
que es el gris el que me ciega.
Pienso repetir,
no me canso aunque me dejo sin dormir
porque el despertar
es tan gris y eso me ciega.
Tengo la pila tan llena a rebosar

Esta mañana maté
a aquel cuentista que me quiso quemar
todo un castillo que está hecho de papel
lleno de cosas que no puedo contar,
no, no, no, no.
Y sólo voy a empezar
o a terminar que a fin de cuentas da igual;
hacia el ocaso tengo yo que partir.
Hoy me hice fuerte porque he echado raíz
aquí sí, sí.